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Cómo trabajar en equipo sin dolor

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Cómo trabajar en equipo sin dolor

Liderazgo y productividad

En el mundo existen dos tipos de personas: las que les encanta trabajar en equipo (porque piensan que es menos trabajo) y las que odian trabajar en equipo (porque piensan que es más trabajo). El primer grupo no tiene ningún problema, pero son las personas del segundo quienes, en su mayoría por malas experiencias, prefieren decir “quítate, yo lo hago”. Aunque el dicho dice “si quieres que las cosas salgan bien, hazlas tú”, trabajar en equipo es una habilidad indispensable para el mundo universitario y profesional, así que sigue leyendo.

Paso 1: Aceptar al equipo y el objetivo

Los equipos siempre son mejores porque incrementan las habilidades individuales de sus miembros a través de la colaboración. Sin embargo, al formar parte de un equipo hay que estar conscientes de que el éxito dependerá del trabajo unido de sus integrantes. Algo así como decir: “Ni modo, ya estoy aquí, así que ¡a darle!”. Los equipos pueden ser tan diversos como las personalidades de sus integrantes. Quizás ninguno tendrá las mismas preferencias ideológicas, comida favorita o cosmovisión, pero están ahí para alcanzar una meta común,  así que es mejor hacer a un lado las diferencias y concentrarse en llegar al objetivo.

Paso 2: Comunicación y respeto

Es inevitable que, entre un grupo de personas con diferentes formas de pensar, surjan desacuerdos y discusiones. Es indispensable resolver las diferencias hablando para llegar a acuerdos deseables para todos. Dos elementos importantísimos para lograrlo son: la empatía y la escucha activa. La empatía es ponernos en los zapatos del otro y tratar de comprender sus motivaciones y sentimientos, esto nos ayuda a romper la barrera ficticia de la ‘enemistad’ y proporciona una vía de identificación con nuestros semejantes. Por otro lado, la escucha activa tiene que ver con la manera en que dialogamos con la otra persona; escuchar atentamente, sin interrumpir y proponiendo acciones constructivas en el diálogo. Siempre en un ambiente de respeto.

Paso 3: Actitud positiva

Aceptar y respetar a los diferentes miembros del equipo nos deja tener una actitud positiva ante los retos a resolver. No hablamos de tener una sonrisa todo el tiempo, sino simplemente reconocer los méritos de los demás, por pequeños o grandes que sean, y evitar las confrontaciones, para así tener armonía dentro del equipo. Aquí también es importante decir que el trabajo en equipo no es una competencia entre quienes lo integran, pues la competencia no favorece la creación de un sentimiento de comunidad y pertenencia. En consecuencia, en un equipo todos tienen los mismos derechos y el mismo trato.

Paso 4: Confianza y liderazgo

En todos los equipos va a existir siempre uno, o varios líderes. Un buen liderazgo no es alguien que ordena, sino que orienta y guía a los demás conforme a sus habilidades y capacidades. Muchas veces los líderes no piden serlo, sino que la circunstancia los pone en ese rol. Quizá esa frase de “quítate, yo lo hago” es sólo el resultado de malos equipos o de mal liderazgo. Puede que dentro de ti haya un líder esperando salir. El chiste no es que una sola persona haga todo el trabajo, sino que conforme a las habilidades de los miembros del equipo se repartan las responsabilidades; no puedes pedirle a un pez que escale un árbol.

Paso 5: Colaboración

El éxito de un equipo será directamente proporcional al trabajo en conjunto de sus partes individuales. Así que sabiendo que las diferencias deben resolverse con armonía, empatía y escucha activa; que se necesita una actitud positiva para mantener un trabajo profesional y que el liderazgo también es pieza clave, lo único que queda por hacer es centrar nuestros esfuerzos en pro del equipo. Imagina como si fueran un reloj, si alguno de los engranes no gira, los otros tampoco podrán hacerlo. Si todos los miembros del equipo se ven a sí mismos como partes importantes y se asumen como piezas clave, el éxito estará casi asegurado.

No siempre nos encanta trabajar en equipo, pero es algo que necesitaremos hacer toda la vida. Estamos seguros que con estos consejos, cuando el profesor diga una exposición en equipo, no importa con quién, si con tus amigos o con desconocidos, siempre podrás desenvolverte bien.

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